La urgencia climática ha transformado el enfoque arquitectónico en todo el mundo. Materiales como el bambú, el hormigón reciclado, el ladrillo de plástico reciclado y el aislamiento de celulosa se están posicionando como pilares del diseño sustentable. Estos materiales no solo reducen el impacto ambiental, sino que también mejoran la eficiencia energética de los edificios. En proyectos recientes, vemos una tendencia creciente hacia el uso de materiales locales y de bajo impacto, apostando por estructuras modulares, techos verdes, ventilación natural y energías renovables como parte del nuevo estándar de la construcción responsable. Esta revolución en los materiales y métodos de construcción redefine la manera en que concebimos los espacios del futuro.