Motivos mayas, aztecas, incas y otros pueblos originarios están reapareciendo en obras de diseñadores gráficos, arquitectos y artistas visuales contemporáneos. Esta revaloración del arte ancestral no es sólo estética, sino también simbólica: conecta con las raíces, resignifica la identidad cultural y revive tradiciones visuales que habían sido desplazadas. Ejemplos de ello se pueden ver en textiles modernos con patrones antiguos, murales urbanos con simbología prehispánica o mobiliario con formas geométricas inspiradas en la cosmovisión mesoamericana. El pasado se convierte en una poderosa fuente de inspiración para el presente.